La tecnología corre tan rápido que, en ocasiones, el usuario tiene dificultades para seguirle el paso. Si paramos un momento, y echamos un vistazo a nuestra espalda, nos damos cuenta que hace un puñado de décadas años ni siquiera había ordenadores. El más antiguo que todavía se conserva es el Zuse Z4; un dispositivo fabricado entre 1943 y 1945 -y mejorado en 1949- que estuvo funcionando entre 1950 y 1955 en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH). Hoy en día, forma parte del catálogo del Deutsches Museum de Múnich (Alemania), donde se puede ver.

Como cualquier dispositivo electrónico, especialmente cuando es completamente novedoso, el Zuse Z4 venía acompañado por un manual de instrucciones que ha estado desaparecido durante mucho tiempo. Sin embargo, según una publicación de la Asociación de Maquinaria de Computación escrita por el profesor retirado de ETH Zúrich Herbert Bruderer, ha sido redescubierto.

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